A diferencia de lo ocurrido en otros municipios del departamento, donde la gente protestó con desmanes por los fallos del jurado calificador, en Pitalito, el inconformismo se ha hecho en las redes sociales, la radio y los comentarios callejeros de los laboyanos acerca de sus fiestas populares. A diferencia de lo ocurrido en otros municipios del departamento, donde la gente protestó con desmanes por los fallos del jurado calificador, en Pitalito, el inconformismo se ha hecho en las redes sociales, la radio y los comentarios callejeros de los laboyanos acerca de sus fiestas populares. Gerardo Meneses Claros Especial La Nación, Pitalito. Una semana después de terminadas las fiestas del San Juan y San Pedro en Pitalito, todavía sigue el rumor y los comentarios de los laboyanos en torno a la forma en que se manejaron los reinados Municipal y Surcolombiano en esta ciudad. Los comentarios de la gente en las redes sociales, en la radio y en la calle dejan claro el inconformismo y el desacuerdo por la forma en que fueron escogidos los jurados, la injerencia de estos en temas que no eran de su competencia y los fallos de los dos más importantes reinados laboyanos. Desde mediados de junio comenzó un mal ambiente cuando una persona asignada para dar clases de etiqueta a las candidatas municipales, empezó a manejar la fiesta con regalos, advertencias y posiciones radicales frente a lo que debían hacer o dejar de hacer las reinas. “Ella nos imponía su forma de pensar, de comportarse, de bailar, de peinarnos y si no le hacíamos caso, nos hacían comentarios amenazantes con el cuento de que ella era jurado y que era “cuchilla”, -contaron varias de las candidatas municipales. Se trata de la Teresa Zamora, una ex reina de la década de los 70s que hizo parte del jurado calificador del Reinado Municipal, que repitió en el Surcolombiano pero ahora no solamente ella, sino que incluyó además a su hija en esa misma terna. “La muchacha se la pasó todo el tiempo tomando fotos mientras las reinas bailaban, ella de sanjuanero o no entiende o no le interesaba” -dijo uno de los periodistas en la emisión de uno de los noticieros locales. Versión que repiten muchos laboyanos en sus apreciaciones. Rumores de fraude El otro tema de discusión y comentario esta semana referente a las fiestas es el rumor cada vez más fuerte de que hubo intereses creados frente a la elección de la Reina Municipal y que recayó en la representante del Sena. Las cuentas que hace la gente apuntan a que hubo manejos por debajo de la mesa para favorecer a esta institución y que tiene su soporte -según los comentarios recogidos en la calle- en componendas que beneficiaban a ambas partes. “Aunque la niña que ganó no desmerece, fue muy evidente el manejo que le dieron a esa elección, ella era una buena candidata pero no la mejor, y de eso nos dimos cuenta no solo en el baile, sino en los desfiles, los eventos públicos y las ruedas de prensa”, aseguró otro más de los laboyanos que opinó sobre este tema. “El solo hecho de que los dos almuerzos reales y otros eventos hayan sido ofrecidos por el Sena, ya crea suspicacias”, -manifestó un funcionario público- Y si a eso le agregamos que la institución está de cumpleaños y que hay otro tipo de intereses por ahí…”. Con todo, esto no deja de ser un rumor, solo que cada día crece más. Lo que hicieron con las manos… Para los laboyanos, sin excepción, el comienzo de las fiestas folclóricas en este año, fue un indicio del interés de la Administración Municipal y la oficina de fiestas por devolverle a la ciudad uno de los eventos populares más importantes y que en los últimos años habían caído en cierto desinterés por parte de la alcaldía de turno. La organización que se vio en los eventos previos y las rondas mostraban el peso y la importancia que en este 2012 iban a tener las fiestas. “Lástima, porque lo que hicieron con las manos lo borraron con los pies” -expresó una de las folcloristas entrevistada- A las comunidades hay que respetarlas, el pueblo no es ciego, ni tonto, otra cosa es que no seamos violentos y cojamos el coliseo a piedra”, agregó. Ha pasado una semana desde que terminaron las fiestas en Pitalito y el tema sigue en la palestra pública. Aún no se ha hecho el balance y la evaluación de ellas, pero con seguridad, la organización tendrá en cuenta la voz de la gente para corregir los desaciertos en los que haya incurrido.