Diana Paola Dussan Gasca de 33 años fue asesinada a disparos frente a su vivienda en el barrio Pozo Azul de Neiva. El crimen fue perpetrado por un hombre que huyó corriendo por la orilla del Río del Oro. El principal sospechoso de este ataque armado es su expareja sentimental. Unidades de la Policía Judicial están analizando las indagaciones y las pruebas recolectadas en el sitio para capturar al presunto feminicida.
Una mujer, madre cabeza de hogar, fue asesinada vilmente a disparos cuando salía de su vivienda en el sur de la ciudad.
El hecho se registró alrededor de las 05:40 de la madrugada de ayer, cuando los vecinos del barrio Pozo Azul escucharon el sonido de varios disparos que provenían de la calle. Al salir a percatarse de lo sucedido, encontraron a Diana Paola Dussan Gasca, de 33 años, tendida en el suelo, aparentemente sin vida.
Vieron al verdugo
Adicionalmente, alcanzaron a observar a un sujeto que corría por la ladera del Río del Oro. Esta situación dejó desconcertados a los habitantes, quienes de inmediato informaron al cuadrante de la Policía.
“A la línea de emergencia 123 ingresó una llamada de la ciudadanía que informaba sobre la agresión a una mujer, por lo que la patrulla se dirigió a la calle 8 con carrera 31 del barrio Pozo Azul para atender la emergencia. Al llegar, encontraron a la víctima tirada en el piso rodeada de muchas personas en el sitio”, confirmó un vocero de la Policía.
Hipótesis
Se cree que el homicida llegó hasta la casa de Diana, esperó a que ella saliera para proceder a cometer el crimen. Fue en plena vía pública donde el hombre le disparó en varias ocasiones para acabar con su vida.
Tras la arremetida, la ciudadana recibió un impacto de proyectil a la altura del pecho que provocó su deceso instantáneamente. Cuando la Policía se acercó a ella, evidenció que no tenía signos vitales.
Las pesquisas
Es así como procedieron a acordonar la zona para que la escena no fuera alterada. Al llegar el Cuerpo Técnico de Investigación Criminal de la Fiscalía, realizaron los actos urgentes, como la recolección de evidencia física, entre ellos las grabaciones de las cámaras de seguridad de los sectores aledaños, así como las indagaciones pertinentes que conduzcan no solo al esclarecimiento del caso, sino a la judicialización del responsable.
El principal sospechoso es su expareja sentimental, con quien, al parecer, venía sufriendo problemas de convivencia. La hoy fallecida era madre de dos menores de edad que hoy sienten su partida.
Es importante mencionar que un individuo se presentó voluntariamente a la URI de la Fiscalía; sin embargo, no declaró ni fue privado de la libertad.
Foto: Carlos Urrea.