¿Por qué terminan tan temprano su recorrido terrenal gente buena y honesta, en plena vitalidad producción intelectual y vocación de servicio? ¿Por qué personas valiosas como Ramiro Calderón Parra inician su viaje espiritual sin retorno hacia otra dimensión universal, cuando más útiles eran para la sociedad? Es la reflexión sin respuesta cuando inesperadamente sentimos el vacío de un ser querido.
En la víspera de su partida, cuando libraba su batalla final, su preocupación era el país, su Huila querido, como lograr una mejor sociedad donde todos fueran participes de todas las oportunidades en igualdad de condiciones, donde la corrupción no fuera una cultura y brillara la ética, la inteligencia, los méritos y la solidaridad social, luchas a las cuales dedicó su vida.
De San Agustín y el Huila saltó a Paris en plena juventud sediento de explorar la cultura universal y la administración pública contemporánea, especialidades que puso al servicio de los huilenses, Colombia y Latinoamérica como consultor internacional. Se destacó como investigador académico y catedrático de varias universidades entre ellas la Surcolombiana. Dejó su impronta de eficiencia y aportes a la modernización de las administración publica en los diferentes cargos que ocupo como director de planeación de Neiva y el departamento del Huila haciendo parte del gabinete cuando fui Gobernador , director del Corpes centro oriente , director del Departamento de la función pública, director nacional de Caminos vecinales y el Sena. Directivo de la Fundación Jorge Eliécer Gaitán, Colegio Reynaldo Matiz, Escuela de Capacitación y Liderazgo Matis y emisora Surcolombiana, desde donde oriento proyectos y actividades sociales, culturales, educativas y ambientales al servicio de la comunidad. Contribuyo como vicepresidente de la sociedad económica de amigos del país –capitulo Huila- al debate de un nuevo modelo de Estado.
Su vida, investigaciones y publicaciones, carácter firme e incorruptible, alma generosa, espíritu humanitario e inconforme en la búsqueda de mejores horizontes para la sociedad, al igual que su lealtad y solidaridad en la amistad, brillaran como ejemplo de vida para las futuras generaciones.
A Laura su querida esposa, sus hijos Mauricio y Laura Ximena de los que se sentía orgulloso por su éxitos familiares y profesionales, Alba Diela su hermana coequipera en el liderazgo social, Esther, Javier y demás familiares , nuestro sentimientos de solidaridad y reconocimiento al amigo ciudadano ejemplar y gran Huilense. julioenriqueortiz@yahoo.com